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Los trucos definitivos para una alimentación sana

ALIMENTACIÓN SANA

 

El día 16 de octubre, se celebra el Día Mundial de la Alimentación. Una oportunidad más para concienciarnos sobre nuestros hábitos alimenticios. ¿Comemos bien? ¿Estamos equilibrados? Y lo que es más importante, ¿alimentamos correctamente a nuestros hijos?

 

Hoy intentaremos sentar las bases de cómo conseguir estos objetivos, pero no vamos a hablar de productos, no, todos sabemos lo que es sano y lo que no. Hoy vamos a dar consejos prácticos para adaptarlos a tu día a día.

Las frutas, verdura y el pescado son los super-alimentos, ¿cómo conseguimos incluirlos de manera habitual y constante?

Expertos dietistas recomiendan organización. La planificación semanal del menú, por ejemplo, mejorará nuestros hábitos alimentarios. Planifica lo que vas a comer durante el día, piensa en comprar lo que necesitas (así evitarás comprar alimentos innecesarios). Además, ¿por qué no lo conviertes en una “tarea” divertida que compartir con tu familia? Es una de las formas más sencillas de conseguir una dieta equilibrada de forma rápida y con sabores que os gusten a todos.

Otro de los factores que no nos permiten, a veces, ser constantes, es el ritmo de vida que llevamos. Siempre corriendo, sin tiempo para nosotros mismos ni para cocinar. Esto provoca estrés y ansiedad y, por consiguiente, desemboca en un nuevo concepto acuñado como “hambre emocional”. ¿Sabes a que nos referimos? Los expertos te invitan a que hagas la prueba. Cuando sientas hambre piensa si comerías otro alimento saludable. Si la respuesta es positiva, es que sientes hambre de verdad, pero si la respuesta es negativa estamos hablando de hambre emocional. Ante el estrés llama a un amigo, haz deporte o encuentra dentro de ti ese sentimiento que te hace estar mal.

Pero lo más importante es que aprendamos a controlar nuestro ‘momento antojo’. Siempre podemos permitirnos un lujo, algún alimento que nos guste y que no esté del todo permitido, si lo consumimos con moderación. ¿Lo importante? Escuchar a nuestro cuerpo y saber lo que necesita. Esa es la base de la alimentación sana (y de la felicidad).

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